Hace pocos días, la OMS reveló que 1100 millones de niños y jóvenes de entre 12 y 35 años están en riesgo de padecer pérdida de audición por exposición al ruido en contextos recreativos, por “contaminación auditiva” y por uso constante de audífonos. Son cifras que deben hacernos reflexionar para poder tomar acciones concretas.

Una alta exposición al ruido puede dañar nuestra capacidad auditiva debido a que las células sensoriales dejan de reproducirse, debilitando el oído y provocando acúfenos (ruidos, silbidos, molestias o disminución significativa de la audición). Para evitar o retrasar estos efectos en nuestra salud, hay varias alternativas.

Si bien es cierto que por respeto es positivo utilizar audífonos para no molestar a otros en el metro, en una oficina o en la calle, debemos repensar cuántas horas al día estamos expuestos a la música a través de audífonos. Las recomendaciones de expertos apuntan a no superar las 20 horas semanales, considerando que los oídos también necesitan descansar. Para ello deben tomarse pausas de 15 minutos cada 45 minutos de escucha.

Otra posibilidad es hacernos conscientes de “la regla del 60”: no más de sesenta minutos continuos y no más del 60% de volumen máximo. También es recomendable no utilizar audífonos en ambientes muy ruidosos, ya que podría aumentar el daño a ser una doble fuente de exposición. Los trabajadores que se desempeñan en ambientes de alta “contaminación” no deben arriesgarse a más de 85 decibeles por un máximo de ocho horas diarias.

Es importante recordar que esto no se trata solo de un tema de salud y de desconexión, sino que también de seguridad. Los audífonos pueden llegar a convertirse en distractores peligrosos para peatones, ya que disminuyen nuestros sentidos en alerta mientras transitamos o cruzamos una calle. Si vas a usar audífonos al caminar, solo hazlo en una de tus orejas.

Además, según la propia OMS, al estar permanentemente expuestos a ruidos fuertes, podemos experimentar ansiedad, alteraciones del ánimo e incluso trastornos del sueño. El llamado hoy es a bajar el volumen y cuidar nuestro cuerpo, evitando -o al menos retrasando lo más posible- la eventualidad de tener alguna pérdida de audición.

Claudia Rodríguez T.

Directora ejecutiva

ONG No Chat

Miembro de Red Ciudad Futura